Gestión Asociada
La energía: un bien común que se puede y debe gestionar
Por: Clara Stella Juliao Vargas
Directora del Centro de Transformación Social
Cualquier persona que tiene acceso cotidiano a la energía puede pensar que es un bien inacabable, que solo con pagar mensualmente una factura estará ahí y seguramente no se preocupará de cómo se gestiona o se produce. Por lo mismo no pensara en que el ahorro y uso racional de energía tiene beneficios económicos y sociales y no solo ambientales, porque “La eficiencia energética acelera el acceso a energía asequible, crea empleos e impulsa la innovación… este subsector fue la principal fuente de puestos de trabajo en el sector energético mundial.” (Banco Mundial, 2025)
Es importante tener presente que cuando hay racionamiento de energía, el cuidado deja de ser solo un asunto individual y se convierte en una práctica comunitaria. No se trata únicamente de “ahorrar luz”, sino de reorganizar hábitos colectivos para proteger un recurso que es limitado y que afecta de manera desigual a la población. Esto porque en tiempos de racionamiento, la energía debe entenderse como un bien común. No es solo un servicio que se paga, es un recurso que sostiene la vida cotidiana: el trabajo, el estudio, la conservación de alimentos, la salud. Cuando la comunidad asume que su uso responsable beneficia a todos, se fortalece la corresponsabilidad y disminuye el impacto del desabastecimiento.
Solo por recordar, por ejemplo, el racionamiento suele estar vinculado a fenómenos como el impacto del Fenómeno de El Niño, que reduce los niveles de agua en embalses que abastecen centrales hidroeléctricas. Comprender esas relaciones fortalece la conciencia ambiental y conecta el ahorro energético con la protección de fuentes hídricas y ecosistemas.
Por lo mismo, el racionamiento exige coordinación y gestión eficiente de la energía, acciones que lógicamente deben estar involucradas en los objetivos administrativos “Para disminuir los consumos elevados de energía, la gestión eficiente de la energía debe estar involucrada en los objetivos administrativos ... la aplicación de estrategias de eficiencia energética resulta especialmente relevante” (Pinzón Casallas et al, 2014, pág. 5).
Desde lo social, en contextos de restricción o racionamiento, no todos viven la situación de la misma manera. Personas mayores, hogares con niños pequeños o quienes dependen de equipos eléctricos para su salud pueden verse más afectados. La comunidad puede crear redes de apoyo para priorizar necesidades críticas, compartir extensiones eléctricas en momentos puntuales o coordinar el uso de plantas eléctricas cuando existan.
Así, desde lo comunitario se pueden establecer acuerdos simples: programar actividades colectivas en horarios con suministro estable, compartir espacios iluminados en la noche para reducir consumos individuales, y promover el uso racional de electrodomésticos de alto consumo. La planificación colectiva evita improvisaciones y reduce el desperdicio.
Desde la experiencia de ciudades como Bogotá, donde se han implementado medidas de racionamiento por crisis hídrica y energética, se ha visto que las comunidades que organizan huertas urbanas, jornadas diurnas y mercados locales reducen la dependencia de actividades nocturnas intensivas en consumo eléctrico. Entonces, promover actividades al aire libre durante el día, también disminuye la demanda energética.
Y para el efecto, el racionamiento también puede ser una oportunidad pedagógica. Talleres barriales, campañas informativas y espacios de diálogo pueden ayudar a comprender por qué ocurre la escasez (sequías, sobrecarga del sistema, fallas estructurales) y cómo pequeñas acciones —apagar luces innecesarias, desconectar cargadores, aprovechar la luz natural— tienen impacto acumulativo.
El proceso barrial y comunitario puede gestionar proyectos para control de la energía o de cualquier otro servicio o recurso, sea desde metodologías de gestión y planeación participativa, o desde cualquier estrategia metodológica que convenga según sea el caso.
Fuentes:
Grupo Banco Mundial (2025) Eficiencia energética: Acelerando el acceso a energía asequible y creando empleos. En: https://www.bancomundial.org/es/news/feature/2025/07/11/energy-efficiency-fast-tracking-affordable-energy-and-jobs?utm_source=chatgpt.com
Pinzón-Casallas, J. D., Santamaría-Piedrahita, F., & Corredor-Ruiz, A. (2014). Uso racional y eficiente de la energía en edificios públicos en Colombia. Revista Científica, vol. 19, nº 2, pp. 93-103. En https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/revcie/article/view/6497


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