Tema Central
Racionamiento de energía en Bogotá: qué aprender del pasado y cómo transformar el futuro
Por: Zuli Geraldine Cortes Gerena
Comunicadora Social-Periodista
En los últimos años se ha hablado de la posibilidad del racionamiento energético, una realidad que parece lejana para algunos y alarmante para otros sectores de la política pública. Sin embargo, no es la primera vez que en Colombia este tema está en el foco, pues en marzo de 1992 el país vivió El apagón, en la Costa Atlántica los cortes de luz eran de 10 horas en 6 de sus departamentos, en Bogotá fueron cortes de 9 horas y en San Andrés y Providencia de 18 horas. A su vez el gobierno adelantó a 1 hora los relojes, lo que se denominó la “Hora Gaviria”, las causas de esta situación fueron la disminución del nivel de los embalses, el fenómeno del Niño, retrasos y sobrecostos que generó el gran proyecto de la hidroeléctrica del Guavio y la crisis financiera por la devaluación del peso.
En febrero de 1993 la situación mejoró principalmente por la recuperación del nivel de los embalses, pero también fue necesaria una reestructuración del sector eléctrico y el establecimiento en 1994 de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) con el fin de regular la interconexión, generación y transmisión de energía, a su vez el resultado sería la privatización del servicio eléctrico con la llegada de la inversión de empresas privadas.
Sin embargo, la crisis energética actual pone en evidencia las falencias persistentes en la infraestructura, algunos concejales hacen un llamado frente a esta situación, como María Victoria Vargas para Red+ Noticias “La capacidad hoy es de 3.500 megavatios. Esa es la oferta, pero en este momento tenemos 3.100 megavatios de demanda, es decir, estamos cerca de llegar al tope”. A su vez, en el boletín del Concejo de Bogotá del 25 de septiembre de 2024, la concejala Clara Lucia Sandoval afirma que en 2026 la ciudad tendrá una crisis energética si no se logran completar los proyectos de infraestructura eléctrica, idea que refuerza el concejal Julián Rodríguez Sastoque en este boletín mencionando que “Para ese año, la probabilidad sería del 89 % de no contar con la generación de energía necesaria”.
Por lo tanto, la mayor preocupación es concretar los proyectos de construcción de torres eléctricas que permitan expandir las redes, pero el principal impedimento son los problemas con las licencias ambientales, esto debido a que la energía hidroeléctrica y la térmica requieren recursos naturales que pueden afectar hábitats naturales, su fauna y flora, a su vez generar mayores gases de efecto invernadero y afectar el flujo de los cuerpos de agua.
Debido a esto es necesario plantear alternativas de energía que a largo plazo sean más sustentables, la energía solar y eólica ya se están implementando en Colombia, desde el 2019 se ha impulsado su uso en los hogares y la construcción de granjas con estas energías renovables en zonas como la Guajira, Tolima, Valle del Cauca, Cesar, Cordoba. Justamente las zonas pertenecientes a la región Caribe son las más beneficiadas con estas alternativas debido a que por varios años el servicio eléctrico allí prestado ha recibido varias denuncias de la comunidad por los altos costos y los constantes apagones, incluso luego de la intervención de Electricaribe.
¿Y en la ciudad? Estas energías renovables distintas a la hidroeléctrica no solo permiten tener un respaldo más sostenible, evita tener que suplir a una gran población mediante un sistema eléctrico que depende en muchas ocasiones de las variaciones climáticas, como fue el caso de El apagón de 1992, por ende, el Ministerio de Minas y Energía cuenta con el programa Colombia Solar, dando paso a que más ciudadanos tengan acceso a la energía solar y lo vean más como una realidad que una posibilidad, incentivando su paso a la energía renovable mediante beneficios con un 20% a un 40% de ahorro en su factura, en familias de estrato 1, 2 y 3.
Además, cada ciudadano por su parte puede contribuir a hacer uso de la energía eléctrica de una forma más responsable, mientras se da paso a estas alternativas, no solo apagando el interruptor cuando no se necesita la luz artificial, también conectar los electrodomésticos solo cuando se van a utilizar y verificando que tanto los bombillos como equipos eléctricos sean ahorrativos, si bien esto no soluciona la posibilidad de un racionamiento de energía, pues las entidades y empresas deben gestionar la infraestructura eléctrica, de alguna forma se puede ralentizar y buscar alternativas.
Referencias Bibliográficas:
-Lara A. M. (2022). Historia de Colombia: 30 años de ‘El apagón’ y la ‘Hora Gaviria’. Radio Nacional de Colombia. En: https://www.radionacional.co/cultura/historia-colombiana/historia-de-colombia-30-anos-de-el-apagon-y-la-hora-gaviria
-Concejo de Bogotá. (2024). Situación de la energía eléctrica en Bogotá enciende las alarmas de un posible racionamiento. (Boletín N°208). En: https://concejodebogota.gov.co/situacion-de-la-energia-electrica-en-bogota-enciende-las-alarmas-de-un/cbogota/2024-09-25/160827.php
-Ministerio de Minas y Energía. TRANSICIÓN ENERGÉTICA DE COLOMBIA. (Cartilla). En: https://www.minenergia.gov.co/documents/6703/Cartilla-Ilustrada-MME-Web_1_1.pdf
-Función Pública. (2025). DECRETO 972 DE 2025. En: https://www1.funcionpublica.gov.co/eva//gestornormativo//norma.php?i=263656


_edited.png)
